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viernes, 2 de noviembre de 2012

1000 visitas

¡He llegado a las mil!
gracias por entrar en mi blog y leer mi historia. Sin vosotros no habría logrado conseguir llegar a las mil visitas.
Se que son pocas, pero creo que es el principio. Esto me ayuda a estar motivada.

Intentaré colgar la segunda parte pronto, ¡hasta entonces!
Gracias
  

domingo, 14 de octubre de 2012

capítulo 19 parte 2



Capítulo 19 (parte 2)

Link bajó a Zelda de su espalda y la agarró con un abrazo.

Zelda: ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Eres un bestia asqueroso!
Link: O, no... Aun sigues hipnotizada. _ miró hacia el agua de donde hace un rato había salido_ Aguanta la respiración.
Zelda: ¡No quiero! ¡Suéltame! ¡Sin vergüenza! ¡Eres...!_ no le dio tiempo a terminar. Link se metió en el agua metiendo a ella a la vez.
Llegaron a la superficie. En todo el tiempo en el que Link estaba recogiendo las cosas de Zelda, ella estaba pegándole patadas y puñetazos.
Salió hecho polvo.
La máscara de Zelda calló al sacar la cabeza fuera del agua.
Link: ¿Zelda?
Zelda escupió agua por la boca.
Zelda: Puag..._ miró hacia Link_ Lo siento.
Link: No pasa nada_ soltó a Zelda y se frotó un moratón que tenía en el hombro_ No me has hecho... nada muy grave.
Nadaron juntos hasta la orilla. Link le dio el mantel del picnic para que no pasara frío al estar empapada.
Link: Suerte que no llegué tan tarde.
Zelda: Ya... pero que digamos no llegaste tampoco a tiempo. Él consiguió raptarme.
Link: Lo siento_ susurró.
Zelda: No pasa nada._ sonrió_ Lo importante después de todo fue que me rescataras.
Link se acordó de algo.
Link: ¡Es verdad! Me había ido por eso._ buscó en su bolsillo_ Oh, no... Se me habrá caído... Zelda, voy a coger el regalo.
Zelda: Da igual, hombre. Lo tengo yo._ sacó una cajita con alguna joya en su interior_ Lo cogí cuando te tiraste al agua. Cuando quedaste inconsciente, aquel hombre intentó dejarme inconsciente a mí también haciendo que diese vueltas por el lago con él agarrándome. Bueno..._ se lo dio_ Ahora dámelo... si quieres, claro_ y rió por lo bajo, nerviosa.
Link: E... ¿Has visto lo que hay dentro?
Zelda: No.
Link: Bien..._ estaba hecho un manojo de nervios_ E... yo... Pensé que lo mejor sería... ya que siempre te pasa algo...
Zelda: ¿Si...?
Link: Es que... no se...
Zelda: Te puedo ayudar...
Link extendió la mano y le ofreció la caja. Zelda la abrió y vio que en su interior había un anillo.
Zelda: Link... (Se le veía venir...) ¿Me estás pidiendo matrimonio?
Link: No.
Zelda: A...¬.¬ Que fallo...
Link: Bueno... Quizás si sea eso... Es que no se como decirlo.
Zelda: Pues vale, te lo digo yo. ¿Quieres casarte conmigo?
Link sonrió.
Link: ¡Que casualidad! ¡Yo te lo iba a pedir!
Zelda: ¿¡Enserio!?_ Sarcasmo.
Los dos asintieron y Link la agarró de las manos.
Link: Pensé que... cuando no estoy contigo siempre te pasa algo malo. Por eso quería pedírtelo. Si nos casamos podría estar contigo y no te volvería a pasar nada.
Zelda le dio un beso.
Zelda: Gracias. ¡Además ahora podemos volver junto mi padre!
Fueron a Hyrule. Llamaron a la puerta del castillo.
Guar nº 1: ¡Zelda! ¡Que leches...!
Zelda: Trae a mí padre._ agarró del brazo a Link_ Dile que he vuelto.
Guar nº 1: Pe-pero... Si os coge...
Zelda: Ya, tranquilo. Lo tengo todo planeado.
Guar nº 1: De acuerdo, princesa Zelda. Esto es un poco raro... pero yo no me voy a entrometer en esto.
El rey salió unos 10 segundos después.
Rey: Vale, Zelda. Veo que te has rendido.
Zelda: No. Se supone que me querías casar porque no estaba comprometida.
Rey: Ya, pero fingiste estarlo.
Zelda: Pues ahora ya no lo fijo.
Rey: Me imagino.
Zelda: Si. No finjo porque estoy comprometida de verdad.
 El rey miró sorprendido a Zelda.
Rey: ¿Qué? Eso es mentira, seguro.
Zelda: No._ extendió la mano y enseñó su anillo_ ¿Me vas a obligar otra vez a casarme con el bestia que me ha hecho esto?
El rey miró detenidamente la marca que aún se notaba de aquel latigazo.
Rey: Vaya... lo tendré para el presente.
Se celebró la boda, y después de la ceremonia apareció otra vez Ganondorf.
Ganon: Ja ja ja... Me la llevaré (A ver si esta vez lo consigo)
Link: ¡Venga ya! ¡Incluso hoy!
Zelda: No te preocupes, Link._ sacó su espada como hacía un tiempo, de su bota_ ¿Una última vez?
Link desenfundó su espada.
Link: Sabía que me haría falta._ agarró de la mano a Zelda_ Si, una última vez.
Fin

Epílogo:
Unos pies pequeños e inquietos correteaban por el castillo. Pies rápidos y ligeros.
La pequeña niña de casi tres años volaba en su imaginación. Era un pájaro libre.
Un guardia casi se tropezó con ella.
Guar nº 2: ¡Ándate con más cuidado! ¡Ya van 4 veces esta semana! (¿Por qué le grito a una niña pequeña?...)
La pequeña niña apenas salía del castillo y soñaba con ver mundo a pesar de ser pequeña. El viento por la velocidad le azotaba en su cabello rubio.
¿?: Te tengo_ dijo un guardia agarrándola con cariño.
La niña se río y otro guardia le habló.
Guar nº 2: Bueno, por lo menos tú has conseguido atrapar a ese remolino. Por cierto, ¿Qué vas ha hacer en las vacaciones, nº 3?
Guar nº 3: Después de dejar a esta pequeña me iré a casa. Quiero pasarlas con mi mujer y mis hijos.
Guar nº 2: Pues que te vaya bien._ y se fue.
El guardia se dirigió hacia la habitación donde se encontraban los padres pero se cruzó con Link.
Link: O, menos mal. Por fin te encuentro._  dijo agarrando a su pequeña hija.
Guar nº 3: Ya.
Link: Gracias_ dijo con tono cortante. Aun que aquel hombre hubiese cambiado, seguía sin fiarse aun por aquel cuchillazo en la espalda.
Guar nº 3: De nada..._ contestó él igual.
Y los dos fueron por su camino.
Link entro en la habitación y la pequeña niña fue junto a su madre preocupada. Ella soltó a su madre y comenzó a dibujar.
Link la abrazó y acarició el vientre agrandado de su mujer.
Link: Te pasa algo._ dijo triste_ te conozco.
Zelda: Quizás..._ suspiró_ Link, no se si hemos hecho bien en hacer esto... En formar una familia.
Link: ¿Por qué?_ la soltó y la miró a los ojos_ ¿Qué te preocupa?
Zelda: Tengo miedo que vuelvan “los malos”. Tengo miedo que nos ataquen, que la ataquen, que me ataquen así. Tengo miedo que le hagan daño. Link, tengo miedo.
Link la observó enfadado.
Link: Han pasado cinco años desde que nos encontramos a Ganondorf. Pasó en nuestra boda. Eso fue lo último.
Zelda: Ya, pero sigo sin saber si...
Link: De acuerdo. Es verdad que no estamos seguros de si volverán._ la pequeña abrazó la pierna de su padre_ Pero creo que hemos hecho bien.
Link agarró a su hija en brazos mientras Zelda quedó pensando.
Zelda: (De acuerdo... Quizás hemos hecho bien. Quizás no vuelvan...)
Link miró hacia la ventana y soltó a su hija.
Link: Vámonos. Es tarde.
Los tres salieron y alguien en la ventana sonrió.
Ganon: Haces bien en no fiarte, haces bien.
Fin de la primera historia

capítulo 19 parte 1



Capítulo 19 (parte 1)

Zelda se acercó a Link y sacó la espada de su bota haciendo que Link se sorprendiese.
Zelda: Obedece al amo... Link... no puedes luchar contra mi..._ ella volvió a intentar quitarse la máscara_ Necesito ayuda... _volvió a sujetar bien la espada de su mano_ Vas a morir.
Link se sorprendió porque parecía bipolar.
Link: Zelda... por favor, entra en razón._ Zelda intentó cortarlo con un tajo_ ¡Zelda!
Aquel hombre sin rostro comenzó a reírse. Era un espectáculo entretenido para él.
Zelda volvió a intentar matarlo y Link consiguió agarrar a Zelda.
Zelda: ¡Suéltame! ¡Suéltame, cerdo!
Link sujetó a Zelda (se dice que “como un saco de patatas”), le quitó la espada y consiguió pillar a aquel hombre por sorpresa. Clavó la aquella espada hasta el fondo del corazón de ese hombre y él fue desapareciendo.
Apareció a las espaldas de Link y casi clavó un chuchillo en él. Consiguió tirarle el cuchillo (era muy difícil sujetando a Zelda al mismo tiempo)
Volvió a clavarle la espada haciendo que el hombre sin rostro gritase de rabia. Desapareció.
Dejó una nota.
Volveré.

lunes, 3 de septiembre de 2012

capítulo 18 parte 2


Capítulo 18 (parte 2)
¿?: Claro.
>>Hace varios años un rey (bastante adulto) se sentía solo. Triste pidió ayuda a alguien, alguien que le encontrara una mujer. Ahí aparecí yo, asustándolo con mi aspecto. Él me lo pidió y me dijo que me daría lo que quisiera, como por ejemplo... un rostro. Yo le dije que vale, pero cuando tuviesen un hijo o hija y estuviese al borde de la muerte (el niño o niña) me lo quedaría. ¿De que serviría tener a un hijo muerto? Él aceptó pensando que su hijo (si tenía, claro) no moriría joven. Que inocentón...
>> Pasaron varios años. Ellos dos tuvieron una niña muy bonita y cuando esa niña tenía cuatro años calló terriblemente enferma. Mi turno.
>> Fui allí para reclamarla. Iba a morir y él me había prometido quedármela. Me dijo que no, que la niña iba a sobrevivir. Pidió más años y yo se los concedí. Quince. Cuando ella cumpliese diecinueve años me la quedaría, fuese como fuese, sin rechistar. ¡Pero! Pero si la niña moría al final por la enfermedad me quedaría con ella.
>> Por algunas causas que no conozco, la niña se salvó. Pasaron los años y faltaba solo una semana para el día. Como me aburría hice que ella tuviese pesadillas sobre el tema...
Link: A si que esas eran las pesadillas...
Zelda lo observó triste a través de ese antifaz.
¿?: ¡Oye, estaba hablando!
>>Los días pasaron... y llegó este día. Zelda fue inteligente y no quiso salir de casa. También quiso estar contigo para que la protegieses, pero te fuiste.... La rapté. La rapté y la llevé hasta aquí. Ahora podré conseguir lo que hace mucho tiempo me quitaron: El rostro.
Terminó su relato. Link sentía el corazón en la garganta. Quería la cara de Zelda. Ese hombre quería una cara... ¿pero de mujer?
Link: Una cosa... ¿Para que quieres un rostro de mujer? Se supone que eres un hombre. Eres un hombre, ¿no?_ el otro asintió un tanto mosca_ No lo entiendo.
¿?: Es el único que pude conseguir. Bueno... puedo conseguir otro..._ se dirigió hacia Link al hablarle_ Dame tu rostro.
Link: Te lo daré solo si sueltas a Zelda.
¿?: ¡Ja! Con lo que me ha costado conseguirla no la pienso soltar.
Link: ¡Entonces no te la pienso dar!
¿?: Vale. No necesito tu permiso._ se giró lentamente hacia Zelda_ Zelda._ ella quedó mirándolo, sin actuar, sin moverse, sin sentido_ Atácale.
Zelda: Como desees, amo._ y dobló los barrotes de la jaula con una fuerza que no pertenecía a ella.

lunes, 20 de agosto de 2012

capítulo 18 parte 1


Capítulo 18 (parte 1)
Link caía desde mucha altura. Zelda lo llamaba un poco más abajo que él.
Los dos caían y se iban a chocar.

Link: ¡Zelda! ¡Dame la mano!
Zelda llamó por él. Su voz fue cambiando a una voz femenina más grave. Él se despertó.
Ilia: Link, por fin.
Link: ¿Qué? ¿Qué ha pasado?_ miró hacia los lados_ ¿Dónde está Zelda?
Ilia: ¿Te salvo de morir ahogado y me lo agradeces así?
Link: Vale, vale. Gracias. ¿Sabes donde está Zelda?
Ilia: Si lo supiese te lo diría. Yo creo que permanece aún debajo del agua del lago. Un hombre se la llevó y tú te metiste en el agua. Os estuve expian... mirando durante un rato.
Link: ¡Tengo que salvarla!
Miró hacia el lago y vio algo que brillaba. Se metió en el agua sin pensárselo dos veces y buceó en busca de algo que pudiese darle una pista (O por lo menos saber que era lo que brillaba). La encontró: Un pendiente de Zelda.
El siguiente pendiente estaba más adelante. Link pensó que estaban colocados para guiarlo. Siguió nadando y encontró el collar de ella. Su cinturón. Una bota...
A Link le dio la mala espina de que su novia se estaba desnudando, pero siguió intentando pensar que era porque le guiaba.
Sus guantes.
Su par de guantes estaban uno a cada lado de una cueva. Link entró.
¿?: Vaya... ¿Estás cómoda? Poco más y te quitas el vestido.
Zelda: Link vendrá. Le he ayudado.
¿?: Ya, demasiado. El pobre seguramente cuando mire tus pistas pensará que te encontrará sin ropa. Que decepción para él.
Zelda: Déjate de bromas.
¿?: Muy bien. ¿Sabes para que te quiero?
Zelda: Para mi es evidente. Quieres tener una cara.
¿?: Din din din. Premio para la princesa.
Zelda: Vale, ¿y de que te va ha servir una cara de mujer si eres un hombre... creo?
¿?: Ya, bueno... ¡Deja de liarme!_ agarró una máscara y se la colocó a Zelda.
Ella ya que estaba presa no podía huir (Que fastidio... llamarse Zelda y que siempre te encierren en una celda...)
Intentó quitársela, pero lo único que consiguió fue que su piel de la cara se estirase al intentar quitar la máscara. Luego volvió a su sitio la piel.
Link observó todo eso con horror.
¿?: Aun que lo intentes no podrás conseguir quitártela. Solo yo puedo._ se giró hacia donde estaba Link (no puedo poner que vio hacia él porque no tiene ojos...) _Se que estás ahí. Llegaste hace un rato y lo se. ¿Sabes que respiraste bruscamente cuando saliste del agua?
Link: Bueno... así no tengo que salir por sorpresa_ se descubrió de su escondite_ ¿Ahora me puedes explicar que es lo que está pasando?
¿?: Claro.

capítulo 17 parte 2


 
Capítulo 17 (parte 2)
Link: ¡Ya que es tu cumpleaños... ¿Qué te parecería hacer un picnic al lado del lago!?
Zelda: No se... Mejor quedarse.
Link: Jo... yo quería celebrar tu cumpleaños... Te quería regalar algo...
Zelda: A ver... de acuerdo.
Link: ¡Bien! Te quiero.
Zelda: (Si, ya. Eso dilo cuado el venga)
Link fue a coger la comida. Mientras que Link cogía lo imprescindible, Zelda buscaba en su maleta. Quitó los vestidos y de más. Debajo de todo eso había una espada fina (como la de los mosqueteros) La metió en una bota de ella. Justo en ese momento llegó Link.
Link: Zelda... ¿Por qué está todo tan desordenado?
Zelda: Oh... Porque buscaba un vestido para salir... pero me gusta este.
Link: ¿Cuántas mentiras van hoy?
Zelda: Las suficientes para que dejes de preguntar.
Los dos salieron con una cesta. Link la guió hasta un lago precioso que tenía una pequeña cascada. Alguien los vigilaba desde lejos: Una mujer.
Zelda: Vaaaaaaaaaaaaaya... Esto es precioso...
Link: Ya. No tanto como tú... pero se acerca.
Zelda se sonrojó.
Zelda: Link... No digas tonterías.
Los dos se sentaron.
Link: Zelda... ¿Pasa algo?
Zelda miraba hacia los lados, pero no admiraba el paisaje: Tenía miedo. Vigilaba.
Pasó un tiempo. Link decidió darle el regalo.
Link: Zelda..._ buscó en su bolsillo, pero no había nada_ Me tengo que ir. Me he dejado tu regalo en casa.
Zelda: Oh... voy contigo.
Link: No, Zelda. Quiero que sea una sorpresa. Tú espérame aquí._ le dio un besó y se fue.
Zelda, temerosa, miró hacia todos los lados.
En ese momento sintió una atracción hacia el lago. Observó su reflejo. Este le sonrió.
Reflejo: Sabes que día es hoy, ¿verdad? Ya se han acabado los quince años que habíamos acordado.
Zelda: Como para olvidarlo ya que alguien me lo ha estado recordando toda la semana.
Reflejo: Oye, oye. No te enfades conmigo. Ya sabes que el culpable es padre
Zelda: Ya lo se.
El reflejo salió del agua y poco a poco se fue transformando en aquel hombre sin rostro.
¿?: Bueno... ahora toca seguirme.
Zelda: Tantos años para pensarte un plan... ¿y no se te ocurrió que te diría que no?
¿?: Si se me ocurrió. Intento ser un caballero.
Zelda: Pues no lo consigues.
¿?: Pareces muy tranquila.
Zelda: No me has visto antes.
¿?: Entonces... ¿No me vas a acompañar?
Zelda: No.
El hombre sin rostro chasqueó los dedos y Zelda lo miró hipnotizada.
Link llegó en ese momento.
Link: ¿Zelda?_ ella agarró de la mano al hombre_ ¡Zelda!
Link corrió junto Zelda pero no llegó a tiempo. Zelda se había sumergido en el agua.
Se metió rápido como un rayo en el agua y buscó a Zelda. Algo se le cayó del bolsillo, el regalo. Ella estaba mucho más al fondo que él. Parecía inconciente y que una fuerza invisible la empujaba hacia el fondo.

Link gritó el nombre de Zelda, pero solo salieron unas burbujas de aire de su boca. Se dio cuenta de que ahora le faltaba aire imprescindible.
Fue tras la chica, intentando alcanzarla. Zelda abrió los ojos y extendió el brazo, agarrándolo de la mano.
Ella dijo algo que Link pudo entender: Adiós. Y lo besó.
Link se dio cuenta después de eso de que le faltaba oxígeno, pero fue demasiado tarde: Se desmayó y quedó flotando en la superficie del lago.

capítulo 17 parte 1


Capítulo 17 (parte 1)
Mientras que abrazaba el cuerpo inerte este se evaporó. Una voz melancólica habló.
¿?: Primero él, ahora tú.
Zelda: O, no.
¿?: Ya ha pasado tu tiempo.
Zelda: ¡Déjame unos años más! ¡Devuélveme a Link!
¿?: El trato se acabó_ salió de las sombras y Zelda vio que era un hombre sin cara_ ¡Vente!_ y le agarró de la mano.
Zelda se despertó gritando y le tranquilizó ver a Link, a su lado, abrazándola. Él abrió un poco un ojo.
Link: ¿Un mal sueño? No me has dejado dormir con tanto grito ¿Qué pasó?
Zelda: Nada... Una pesadilla normal: Que me secuestraban.
Link: No te preocupes_ la abrazó más fuerte_ Estás conmigo. Estás a salvo.
Zelda: Eso me reconforta, gracias. Pero no es tan sencillo.
Link: ¿Por que? ¿Qué te pasa?
Zelda: No te lo puedo contar_ le resbaló una lágrima por la mejilla_ pero no es alarmante. Tu no te separes de mí y protégeme_ se acurrucó junto él_ protégeme...protégeme..._ y se durmió.
Link suspiró y le acarició el pelo, pasando la mano cerca de la cicatriz del latigazo. Él pensó si le había dicho la verdad, y sintió pena: Todo le pasaba a ella. Era increíble lo que había sufrido y ahí estaba, durmiendo  placidamente. Él cerró los ojos y pensó sobre el tema.
Al día siguiente Zelda se despertó temprano. Después de despertarse permaneció tumbada, con los ojos cerrados caviló sobre su sueño.
Zelda: (Hacía mucho que no pensaba en esto, mucho. ¿Ahora que haré? No puedo hacer nada...)
Sus pensamientos fueron interrumpidos al abrir los ojos y mirar preocupada a Link.
Link: Te pasa algo. Definitivamente te pasa algo.
Zelda: En serio, no es nada. Solo me asusté en el sueño.
Link: Mientes. Hay algo relacionado con el sueño que no me quieres explicar.
Zelda: Es algo de cuando era pequeña que aun sigue asustándome.
Link: ¿A si?_ seguía sin convencerse.
Zelda: Por favor, Link. Déjalo.
Link: Zelda... Dímelo. Dímelo. Porfaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Zelda: Que pesadito.
A la noche Zelda no soñó con nada, pero una voz melancólica repentina apareció en el sueño.
¿?: Seis...
A la noche, día tras día, la voz aparecía en medio de un sueño. Cada vez decía el número menor: Cinco, cuatro, tres, dos, uno...
Llegó el día cero.
Zelda se despertó asustada. Había llegado el día.
Miró a su lado y vio que Link no estaba. Miró al techo: Su mayor pesadilla había llegado y ella antes no se acordaba.
Link: Zelda...
Zelda miró hacia él. Estaba de pie fuera de la cama y le traía un bollo.
Link: Toma. Cógelo._ se lo dio_ ¿Sabes que día es hoy?
Zelda se atragantó con el trozo de bollo que acababa de morder.
Zelda: ¿Lo sabes?
Link: Claro. Hoy es tu cumpleaños.
Zelda lo recordó. Hoy era su 19º cumpleaños.
Zelda: Es verdad. No me acordaba. Gracias por acordármelo.
Link miró el suelo. Esa mujer no parecía Zelda. Era mucho más nerviosa y parecía mucho más triste.
Link intentó animarla con una idea.